Hoy celebramos la fiesta de la Epifanía del Señor, la manifestación de Jesús a todos los pueblos. No es solo un recuerdo bonito de los Reyes Magos; es una fiesta que habla directamente de nuestra vida, de nuestro camino y de nuestras búsquedas.
Los magos representan a la humanidad inquieta, a quienes no se conforman con lo que ya saben y se ponen en camino cuando intuyen que Dios está haciendo algo nuevo. No pertenecen al pueblo elegido, no tienen la Ley ni los profetas, pero tienen algo decisivo: un corazón abierto y una pregunta sincera. Ven una estrella? y se atreven a seguirla.
En contraste aparece Herodes, que también oye hablar del nacimiento del Mesías, pero no se pone en camino. Se inquieta, se defiende, intenta controlar. La Epifanía nos confronta con esta elección: buscar o protegerse, adorar o tener miedo de perder el propio poder.
Cuando los magos llegan a Belén, no encuentran grandes signos: solo un niño, una madre y una casa sencilla. Y, sin embargo, ahí reconocen a Dios. Se arrodillan, ofrecen lo que son y lo que tienen. La Epifanía nos recuerda que Dios se deja encontrar en lo pequeño, en lo cotidiano, en lo que no brilla a primera vista.
Los regalos hablan también de nosotros: el oro, lo más valioso de nuestra vida; el incienso, nuestro tiempo, nuestra oración, nuestra confianza; la mirra, nuestras heridas, límites y fragilidades. Todo eso puede convertirse en ofrenda cuando lo ponemos a los pies de Jesús.
Y el evangelio termina con una frase clave: ?regresaron a su tierra por otro camino?. Quien se encuentra de verdad con Cristo no vuelve igual. La Epifanía es que nuestra vida cambia de rumbo.
En este tiempo que aún huele a Navidad y comienza el año es una buena oportunidad para revisar por qué camino nuevo me invita hoy el Señor a regresar a mi vida, pues la Epifanía nos recuerda que Jesús es luz para todos? y que esa luz sigue brillando para quien se atreve a buscar, a adorar y a cambiar de camino.
De martes a sábado, por la tarde: 19 horas
Domingos y festivos, por la mañana: 10 y 12 horas
Los lunes no habrá celebración Eucarística
Cáritas Acogida: miércoles de 17,30 a 19 horas.
Voluntariado que atiende las necesidades de las personas y familias de la demarcación parroquial con escasos recursos.
Cáritas Ropero: martes y jueves de 17 a 19 horas.
Voluntariado que recicla la ropa que otras personas donan y posteriormente es expuesta para las personas que la necesiten. Ubicación del ropero en c. Rincón de Ademuz nº 14.
Cáritas Economato: 3º lunes de cada mes de 17 a 19 horas.
Voluntariado que atiende y ayuda a personas y familias en situación difícil en la cesta de la compra.
Miércoles, por la mañana: de 10 a 11
Martes y Viernes, por la tarde: de 17,30 a 18,30