LEEMOS: (Mc 4, 21-25)
En aquel tiempo, dijo Jesús a la muchedumbre: «¿Se trae el candil para meterlo debajo del celemín o debajo de la cama, o para ponerlo en el candelero? Si se esconde algo, es para que se descubra; si algo se hace a ocultas, es para que salga a la luz. El que tenga oídos para oír, que oiga.»
Les dijo también: «Atención a lo que estáis oyendo: la medida que uséis la usarán con vosotros, y con creces. Porque al que tiene se le dará y al que no tiene se le quitará con creces hasta lo que tiene.»
MEDITAMOS:
Como dice san Ignacio de Loyola, cada uno tiene dones particulares. Pero esos dones son un regalo de Dios. Y nos los da para que los compartamos con los demás. Para hacer el bien. No los usemos exclusivamente para nuestros propios intereses. Es decir, no los escondamos, sino que usémoslos para ejercer la caridad.
ORAMOS:
Señor: Que los dones que nos has dado los utilicemos para el bien de los demás.
